
El mármol es una piedra calcárea: reacciona a ácidos y a limpiadores agresivos. Con rutina suave conservas el brillo años sin pulir a cada rato.

Limpieza diaria
Pasa un paño húmedo de microfibra con agua tibia. Seca después para que no queden marcas de agua. En cocina, quita salpicaduras de café o vino en cuanto puedas.
Limpieza profunda (cada 1 o 2 semanas)
- Jabón neutro diluido en agua (pH cercano a 7).
- Limpiador específico para mármol, sin ácido ni lejía.
- Enjuague con agua limpia y secado completo.
Evita estos productos
- Vinagre, limón, limpiadores de baño con ácido.
- Cloro y desengrasantes fuertes para hornillas.
- Esponjas verdes o polvo abrasivo.
Si la superficie ya se ve opaca o con manchas claras, conviene que lo revise tu marmolería o un especialista en pulido. Para material nuevo o cambiar cubierta, cotiza el proyecto en DonMarmol con la sucursal de tu ciudad.